“Turquía” fuerza familia minera

Un nuevo accidente minero nos golpeó, esta vez en Turquía. Nos tiene muy triste, conmovidos y con mucha  impotencia ya que es muy doloroso ver que sigan ocurriendo eventos como este.  Una mezcla de sentimientos porque por un lado me gustaría estar allá apoyando a las familias que están sufriendo y al mismo tiempo ver las imágenes en las noticias,  nos hace revivir en cierta manera lo que pasamos nosotros y más que eso; duele enfrentar la realidad y ver como la seguridad y falta de condiciones en la minería trae nuevas víctimas.

Es muy difícil enviar en palabras un mensaje de aliento y apoyo a todas esas familias que perdieron a sus seres queridos. Están en  oraciones y pensamientos están  con ellos. Por eso me gustaría llevarles mi mensaje de apoyo a cada uno de ellos.

La falta de seguridad en distintas partes del mundo en la minería y las condiciones de trabajo lamentablemente sigue sumando irreparables pérdidas. Si bien es cierto que con nuestro accidente que dio la vuelta al mundo se hizo un gran llamado a la industria minera. No es suficiente.
Lamentablemente la memoria es frágil, y la gente se olvida pero con otros accidentes como es el caso de Turquía el tema  vuelve a resurgir el tema y la gente vuelve a recordar y sentirlo cercano. Nuestro accidente fue algo que marcó a todos y al mundo entero pero que lamentablemente con el tiempo se olvida ya que una noticia vieja ya no vuelve a ser portada, en este caso se trata de la historia de nuestras vidas y de un final feliz.  Un mensaje positivo y de esperanza único.

Hoy en Chile si se ha avanzado en el tema de seguridad pero nos falta mucho, la lección que Chile recibió  en tener mayor seguridad fue clara y fuerte pero falta fiscalización profesional, fue un gran incentivo para mejorar pero lamentablemente como podemos ver hoy, no basta. Es una lucha que seguiremos hasta el final.
Es por eso que una de mis motivaciones principales luego de haber sido rescatado de la Mina San Jose, es poder llevar mi mensaje e historia de vida a la mayor cantidad de personas y es por eso que dedico la mayor parte de mi tiempo en dar conferencias compartiendo mi experiencia a lo largo del mundo.

Nuestro accidente cambió nuestras vidas por completo  sobre todo porque una situación límite al borde de la muerte nos hace valorar el día a día, no pensar tanto en el futuro sino vivir el presente valorando las cosas esenciales y simples de la vida. Esta segunda oportunidad no ha sido fácil. Este tiempo ha sido un renacer,  una nueva vida en todo sentido. Agradecido de la gente;  del cariño y de esa gran unión en distintos rincones del planeta con los chilenos y la familia minera.  Un renacer con fuerza,  fe y  esperanza para poder ayudar con una voz un poquito más fuerte, esa voz que hoy quiere transmitir un mensaje de fuerza cada una de las familias en Turquía que sentimos como nuestro ese dolor.

mario2