De las entrañas de la tierra a Filadelfia

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Frente a un auditorio ocupado por no menos de 500 niños ansiosos, “el minero loco”, como el mismo Mario Sepúlveda se hace llamar, se presentó vistiendo un sombrero y un poncho huaso (atuendo típico del campesino y montador de caballos  tradicional de Chile) y habló tanto de su experiencia atrapado por 69 días en la Mina de San José, como de la campaña que lidera, ‘Be Part of a Miracle’, con la que busca recoger fondos para construir 200 casas en las áreas más afectadas por el devastador terremoto del 27 de febrero del 2010 en Chile.

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